En diciembre de 2009 se adecua la entrada a Burgos de la línea 102 directo Madrid – Burgos, que discurre paralela a la entrada de la línea Imperial en su entrada a Burgos y también de forma paralela a la línea de alta velocidad Madrid- Hendaya, dicha adecuación que contempla un cambio de trazado, aumenta la pendiente de la línea Madrid – Burgos hasta las 18 milésimas. La pendiente máxima de la línea hasta este momento era de 12 milésimas condición ideal para el transporte de trenes de gran longitud y tonelaje que ahora son más limitadas.